El retrato de las princesas Doña Leopoldina y Doña Isabel Bragança, hijas del emperador Dom Pedro II de Brasil, es una obra de gran importancia en la historia del arte en Sudamérica. Fue pintado por el talentoso artista francés Raymond Monvoisin (1794-1870), quien era conocido por su meticulosa atención a los detalles y su habilidad para plasmar la personalidad de sus modelos en sus retratos.
Doña Leopoldina de Bragança, la segunda hija del emperador, murió prematuramente a los 23 años, lo que añade un toque de tristeza al retrato. Por otro lado, Doña Isabel de Bragança, su hermana mayor, se convirtió en la princesa imperial y, posteriormente, en la última emperatriz de Brasil después de la caída de la monarquía.
Este retrato realizado por Monvoisin, es una valiosa muestra de su talento artístico y permite adentrarse en la historia de la monarquía brasileña a través de la belleza y la personalidad de estas dos princesas del siglo XIX.
Dido Elizabeth Belle (1761-1804) nació como esclava en las Indias Occidentales Británicas, hija de una esclava africana llamada Maria Belle y el capitán John Lindsay, un oficial naval británico. Lindsay la llevó a Inglaterra en 1765 y la confió a su tío, el conde de Mansfield, y su esposa, para que la criaran. Dido fue educada y criada como una mujer noble en Kenwood House, Londres, junto a su prima Elizabeth Murray. A pesar de su origen como esclava, Dido fue tratada con cariño por los Murray y se le brindó una educación adecuada. A medida que crecía, asumió responsabilidades en la propiedad, como administrar la lechería y el corral de aves, y también ayudaba a su tío en la correspondencia. Su tío, Lord Mansfield, como Lord Jefe de Justicia, dictaminó en 1772 que la esclavitud no tenía precedente en la ley común de Inglaterra y no estaba autorizada por las leyes positivas. Aunque esto no condujo a la abolición inmediata de la esclavitud, fue un paso significativo en ese sentido y ...

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