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Los espacios liminales.

Los espacios liminales pueden definirse como lugares que evocan una sensación inquietante de transición y cambio, representando estados intermedios donde lo familiar se entrelaza con lo desconocido. La palabra "liminalidad" (del latín limes, "límite") evoca la sensación física o mental de no pertenecer completamente a un lugar ni a otro. Lugares vacíos o abandonados, como pasillos desiertos, habitaciones de hotel vacías, parques infantiles sin niños, o estacionamientos bajo techo vacíos, capturan una atmósfera de extrañeza y nostalgia que puede ser tanto inquietante como fascinante. La estética liminal invita a reflexionar sobre los límites entre lo conocido y lo desconocido, ofreciendo una experiencia visual y emocional única. El interés por los espacios liminales ha crecido en línea, especialmente tras la popularidad de los "Backrooms" en 2019. Esta historia viral impulsó la difusión de imágenes y representaciones de lugares liminales en plataformas co...
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El valle inquietante.

El "valle inquietante" es una hipótesis que sugiere que a medida que las representaciones antropomórficas (como robots o personajes animados) se vuelven más realistas y se acercan demasiado a la apariencia humana, puede surgir una respuesta de rechazo en los observadores humanos. Esta incomodidad se debe a que las representaciones están en un punto intermedio entre lo humano y lo no humano, lo cual puede provocar una sensación de inquietud o repulsión. Este concepto puede aplicarse al miedo o la incomodidad que algunas personas sienten hacia muñecas de porcelana hiperrealistas, ya que estas muñecas están cerca de parecer humanas pero aún muestran características que revelan su artificialidad, desencadenando una respuesta emocional negativa en ciertos individuos. Imagen: “Muñeca número 16”, 2015, de Nakajima Kiyoshihachi.

Quasimodo

El nombre "Quasimodo" proviene del latín y tiene un significado simbólico dentro del contexto del personaje de "Notre-Dame de París" (1831) de Victor Hugo, una novela romántica que narra la trágica historia de un amor imposible entre un jorobado deforme y una bella gitana llamada Esmeralda. La palabra "Quasimodo" proviene de la frase latina "quasi modo geniti infantes," que se traduce como "como niños recién nacidos." Esta frase hace referencia a la primera parte de un versículo de la Primera Epístola de San Pedro en la Biblia: "Como niños recién nacidos, desead la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación" (1 Pedro 2:2). En el contexto del personaje de Quasimodo, el nombre es elegido por el archidiácono Claude Frollo, el sacerdote que lo adopta, como una forma de señalar el día en que encontró al niño. También puede interpretarse como una caracterización de lo incompleto y deformado que es Qu...

Mi Smith-Corona azul.

Hay objetos de uso diario que poco a poco han ido desapareciendo debido a que los avances tecnológicos los han vuelto obsoletos. Uno de ellos es la máquina de escribir. Todavía recuerdo el sonido del martilleo rítmico de su teclado, el movimiento y retorno del rodillo del papel. La primera que tuvimos en casa fue una máquina marca Royal, grande, gris y aparatosa. Parecía maquinaria industrial de una fábrica, era ordinaria y tosca. Esta era manual y tenía que corregir con corrector líquido mis muchos errores gramaticales y ortográficos escritos a dos dedos. Esta fue la que usé para mis primeros trabajos de la universidad hasta que pude comprar una en "Layaway" en Sears de Plaza las Américas. Para llegar al centro comercial, tenía que tomar varias guaguas públicas desde el campo donde vivía en Guaynabo. Todo era tan trabajoso en esa época que la mañana en la que pude saldar y retirar el artículo, salí del departamento de servicio al cliente de la tienda con un sentimiento de ...

La perdida de un ser querido.

Cuando perdemos a alguien especial en nuestras vidas, su legado y su impacto emocional continúan viviendo en nosotros a través de los recuerdos, las enseñanzas y las experiencias compartidas que dejaron atrás. Estas personas dejan una huella imborrable en nosotros, y aunque puedan haber partido físicamente, su presencia sigue siendo palpable en nuestras memorias y en la forma en que nos han influenciado. Su partida a menudo nos motiva a apreciar más la vida, a valorar las relaciones interpersonales y a reflexionar sobre el significado de nuestra existencia. Sin embargo, en otras ocasiones, podemos caer en depresión. Es común que, al sobrevivir a un ser querido, cuando nos quedamos solos, incluso el recuerdo de los momentos felices puede resultar doloroso. En última instancia, después de todo, quizás la mejor manera de gestionar el sentimiento de pérdida sea pensar que el amor y la conexión que compartimos con ellos cuando estaban vivos continúan viviendo en nuestro interior.
Si comparamos nuestra vida con la escritura de una historia, podríamos decir que a veces el papel en el que escribimos se vuelve desordenado y feo debido a tantas correcciones y tachaduras. En esos momentos, es importante limpiar el escritorio, desechar todos los borradores y comenzar desde cero la historia. En ocasiones, esto implica cambiar de pareja, amistades, trabajo e incluso de lugar de residencia o de país, o quizás todo esto al mismo tiempo. Como dijo William Shakespeare, “No está en las estrellas mantener nuestro destino sino en nosotros mismos”. Muchos extranjeros y exiliados terminan sintiéndose más cómodos en los países que los acogieron que en sus países de origen. Del mismo modo, muchas personas no encuentran el verdadero amor con aquellos con quienes tuvieron hijos, sino que lo encuentran con personas que conocieron ya en la edad adulta, con quienes no pudieron tener hijos. Esta es la complejidad de la vida. A veces, nos vemos obligados a cambiar nuestra forma de pen...