Andrei Tarkovsky, el afamado cineasta ruso, tenía una pasión no muy conocida por la fotografía, y en particular por las Polaroids. En sus instantáneas, él buscaba capturar momentos fugaces y espontáneos que sugian en su vida cotidiana y durante sus viajes.
A pesar que Tarkovsky creía que el poder de la fotografía para capturar la esencia de la realidad, también sostenía que la realidad misma no podía ser capturada completamente por la cámara. Como una vez dijo: "La fotografía no es la vida, sino un fragmento de la misma. Un fragmento que se puede convertir en un símbolo, una memoria o un sentimiento".
En sus Polaroids, la estética contemplativa predomina, con tonos terrosos y amarillos que provocan una sensación de nostalgia y melancolía. Sus imágenes, muchas veces borrosas o difuminadas, nos invitan a contemplar el mundo con una mirada más profunda y a apreciar la poesía de la vida en todas sus manifestaciones.
Lo que más me inpresiona de sus Polaroids, es su capacidad de capturar momentos íntimos de su vida diaria con una belleza poética. Sus fotografías están llenas de simbolismos y matices, lo que permite al espectador imaginar la historia detrás de cada imagen. A través de su trabajo fotográfico, Tarkovsky nos invita a contemplar el mundo de una manera más profunda y reflexiva. Cada imagen es una historia en sí misma, una pausa en el tiempo, una invitación a reflexionar sobre la vida y la muerte, el amor y la perdida, y la naturaleza humana en toda su complejidad.
Dido Elizabeth Belle (1761-1804) nació como esclava en las Indias Occidentales Británicas, hija de una esclava africana llamada Maria Belle y el capitán John Lindsay, un oficial naval británico. Lindsay la llevó a Inglaterra en 1765 y la confió a su tío, el conde de Mansfield, y su esposa, para que la criaran. Dido fue educada y criada como una mujer noble en Kenwood House, Londres, junto a su prima Elizabeth Murray. A pesar de su origen como esclava, Dido fue tratada con cariño por los Murray y se le brindó una educación adecuada. A medida que crecía, asumió responsabilidades en la propiedad, como administrar la lechería y el corral de aves, y también ayudaba a su tío en la correspondencia. Su tío, Lord Mansfield, como Lord Jefe de Justicia, dictaminó en 1772 que la esclavitud no tenía precedente en la ley común de Inglaterra y no estaba autorizada por las leyes positivas. Aunque esto no condujo a la abolición inmediata de la esclavitud, fue un paso significativo en ese sentido y ...

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